Personal

Lo que pasó en junio

En junio se cumplieron 6 meses desde que empezáramos nuestro periplo y estuvo muy bien cargado: pudimos visitar tres países diferentes, pasamos tiempo con mi padre, hicimos nuevos amigos y, por supuesto, vimos e hicimos cosas increíbles. Aquí dejo un breve resumen y algunas fotos para recordar ese mes.

Empezamos junio en Japón, pasando un semana basados en Tokio. Mi padre pasó varios días con nosotros e intentamos llevarlo a sitios guays (aunque no somos unos expertos de la ciudad). Hicimos una excursión a Kamakura para ver el gran Buda (que no es para tanto) y fuimos al museo Ghibli (una verdadera decepción), entre muchas otras cosas.

Con mi padre en un izakaya de Shinjuku
Kamakura

El tiempo que pasamos solos lo usamos para descansar y preparar la siguiente etapa. Fuimos un par de veces de compras y preparamos la maleta para varios meses de calor, deshaciéndonos de nuestros abrigos y todos los suvenirs y libros que habíamos comprado. Aprovechamos para quedar con mis antiguos compañeros de japonés, Ana (a la que ya vi en mayo) y Dani (que lleva varios años viviendo en Japón).

Esta cafetería tiene unos cruasanes de chocolate mortales

Tras despedirnos de mi padre en el aeropuerto, tomamos rumbo a Tailandia, donde tras un avión, un bus urbano, un tuctuc, un autocar, un ferry y un cuatro por cuatro, llegamos a la isla de Ko Pha Ngan. Allí pasamos una semana en la que no hicimos gran cosa a parte de descansar, comer, bañarnos en la piscina… un día hicimos una excursión a unas islas cercanas para hacer snorkel, kayak y descubrir otras playas. Me encantó descubrir el snorkel aunque tuve varios momentos de pánico por culpa de mi claustrofobia.

Tailandia

Nuestra siguiente parada era Malasia. Decidimos ir por tierra en un viaje de dos días un poco alocados ya que el ferry tuvo retraso, la agencia nos quiso estafar y nos llevó al sitio equivocado, nos equivocamos de paso fronterizo… pero conseguimos llegar a Georgetown, en Penang, sanos y salvos. He puesto más fotos e información en este artículo sobre la ciudad porque nos gustó mucho. Otro día os hablaré de todo lo que comimos por allí.

Pasando la frontera a pie
Love lane en Georgetown

Nos encantó el sitio, la comida y la mezcla de culturas, pero el calor era agobiante. Nos sentíamos cansados fácilmente y el mejor momento del día era cuando me duchaba con agua fría antes de acostarme. Cuando estuvimos en Cameron Highlands ya no hacía tanto calor, por ser terreno más elevado, y teníamos que llevar sudaderas todo el día.

Esa zona es famosa por las plantaciones de té. Visitamos la más famosa, BOH, y varios lugares turísticos de la zona de los cuales solo merece destacar el “museo” Time Tunnel donde presentan objetos cotidianos de la vida de antaño de Malasia. A nosotros nos gusta mucho la historia y la entrada no es cara si vais por vuestra cuenta. En la plantación hay una tienda y una cafetería con unos pasteles que te hacen la boca agua.

Plantación de té BOH

En Cameron Highlands hicimos también dos senderismos. El primero lo hicimos por nuestra cuenta, con Ana y Valeria, dos chicas que conocimos en nuestro albergue. Como estaba lloviendo optamos por hacer dos rutas de menor dificultad. Al volver de esta excursión fue donde descubrimos una mini-sanguijuela enganchada en mi cuello. Me dio  Nomucha rabia porque había tomado todas las precauciones necesarias y aún así me tocó una. No sentí nada; normalmente hay que dejarlas tranquilas, pero como era pequeña quise quitármela con sal y en ese momento sí que la sentí revolverse y me dio un poco de asco.

Las chicas y sus chubasqueros

Para la otra excursión fuimos con una agencia a ver la mayor flor del mundo, llamada rafflesia. Tarda más de un año en florecer y solo dura una semana abierta. Vimos una que llevaba como cinco días y otra que llevaba unos tres. Para llegar hay que adentrarse en la jungla y no siempre se encuentran abiertas en los mismos sitios, por lo que los guías van a veces un poco a ciegas y no se sabe lo que hay que andar hasta ver una.

La flor más grande del mundo

Para seguir con el tema naturaleza, fuimos al Taman Negara, literalmente parque nacional, la jungla más antigua de Malasia y si entendí bien, la segunda del mundo después del Amazonas. Como yo no tengo muy buena forma física, optamos por excursiones no muy profundas, pero vimos sitios preciosos. La primera noche nos paseamos con la guía para ver insectos y reptiles, otro día nos paseamos por los puentes colgantes, pasamos de cueva en cueva, también fuimos en barco por el río, entre los rápidos…

Una verdadera cura natural antes de terminar el mes pasando muy rápidamente por Kuala Lumpur, lo justo para descubrir un poco de su casco antiguo y salir una noche arregladitos, que siempre es agradable cuando te has pasado dos semanas oliendo a antimosquito y crema solar mezclados con sudor.

Antiguo palacio del sultán

Pero este no es el final de Malasia… Os diré más sobre la última parada que hicimos antes de Singapur en julio. Mientras vuelvo a publicar, os dejo con otras entradas antiguas sobre Malasia en este enlace y en mi cuenta de Instagram. ¡Gracias por leerme!

3 comentarios en “Lo que pasó en junio”

    1. Te las puedes quitar pero no lo aconsejan porque te puedes hacer una herida que se infecte. Ellas se van solas una vez se sacian. Las puedes quitar con sal ya que les mo!esta y se van por sí mismas, aunque en el proceso se retuercen y vomitan sangre por lo que no es aconsejable si es muy grande

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